📏 Fabricación a medida 🚚 Envío a toda España 💳 Pago seguro ⭐ Fabricado por Toldos Rodríguez

¿Qué hacer con una piscina que no se utiliza en invierno?

Cuando termina el verano y bajan las temperaturas, muchas piscinas dejan de utilizarse durante varios meses. Sin embargo, que nadie se bañe no significa que la piscina pueda quedar completamente olvidada.

Una piscina que permanece sin uso durante el invierno sigue estando expuesta a la lluvia, el viento, las hojas, el polvo, la evaporación y los cambios de temperatura. Si además se deja descubierta y sin ningún tipo de mantenimiento, llegar a la primavera con el agua en buenas condiciones puede resultar mucho más complicado.

Entonces, ¿qué hacer con una piscina que no se utiliza en invierno?

Lo más recomendable es preparar la piscina para los meses de menor uso, mantener el agua en condiciones adecuadas y utilizar una cubierta que reduzca su exposición al exterior. De esta forma, se puede llegar a la nueva temporada con menos trabajo y evitando tener que realizar una puesta a punto excesivamente complicada.

¿Es necesario vaciar una piscina que no se utiliza en invierno?

En general, no es necesario vaciar una piscina simplemente porque no vaya a utilizarse durante el invierno.

Mantener el agua permite evitar el desperdicio de grandes cantidades de agua y ayuda a mantener la estructura de la piscina sometida a la presión habitual del propio vaso. Además, partir de un agua correctamente mantenida facilita mucho la puesta en marcha cuando comienza de nuevo la temporada de baño.

El tratamiento concreto dependerá del tipo de piscina, instalación y clima de la zona. En lugares donde existe riesgo de heladas, también será necesario prestar especial atención a las conducciones, equipos y nivel del agua.

Por eso, antes de tomar la decisión de vaciarla, conviene valorar las características de la instalación y seguir las recomendaciones del fabricante o de un profesional.

1. Limpia la piscina antes de dejar de utilizarla

Uno de los errores más habituales es esperar a que la piscina lleve varias semanas sin utilizarse para empezar a prepararla.

Es preferible realizar una limpieza completa cuando termina la temporada de baño:

  • Retirar hojas, insectos y otros residuos.
  • Limpiar las paredes y la línea de flotación.
  • Pasar el limpiafondos.
  • Vaciar y limpiar los cestos de los skimmers.
  • Revisar el prefiltro de la bomba.
  • Comprobar el estado del sistema de filtración.

La idea es comenzar el periodo de invierno con el agua y la instalación en buenas condiciones.

2. Comprueba el estado del agua

Aunque la piscina no vaya a utilizarse, el agua continúa necesitando cierto control.

Antes de dejarla preparada para el invierno es conveniente comprobar parámetros como el pH y el nivel de desinfectante y realizar los ajustes necesarios.

En función de la instalación y del sistema de tratamiento utilizado, puede ser recomendable realizar un proceso específico de invernaje.

No existe una única rutina válida para todas las piscinas. El clima, el volumen de agua, el sistema de filtración, la presencia de árboles alrededor y el tipo de tratamiento utilizado pueden cambiar las necesidades de mantenimiento.

3. Cubre la piscina durante los meses en los que no se utiliza

Si la piscina va a permanecer varios meses sin utilizarse, cubrirla es una de las medidas más útiles para reducir su exposición al exterior.

Una cubierta ayuda a limitar la entrada de hojas, polvo, insectos y otros residuos. También reduce la superficie de agua directamente expuesta al ambiente y, por tanto, puede ayudar a disminuir la evaporación.

Además, una piscina cubierta necesita normalmente menos trabajo de limpieza que una piscina completamente expuesta durante todo el invierno.

¿Qué cubierta utilizar?

Aquí es importante diferenciar entre los distintos tipos de cobertores.

Una manta térmica para piscina está especialmente pensada para colocarse sobre la superficie del agua y ayudar a reducir la evaporación y conservar durante más tiempo la temperatura del agua.

Por otro lado, existen cubiertas específicamente diseñadas para el cierre y protección de la piscina durante el invierno.

La elección dependerá del objetivo que se busque y de las características de cada instalación.

4. ¿Se puede utilizar una manta térmica en invierno?

Sí, una manta térmica puede seguir siendo útil cuando la piscina deja de utilizarse habitualmente, especialmente si se busca reducir la evaporación y limitar la pérdida de calor del agua.

No obstante, es importante entender que una manta térmica no sustituye necesariamente a un sistema de seguridad o a una cubierta de invierno diseñada para soportar determinadas condiciones.

Su principal función es actuar sobre la superficie del agua.

Si la piscina va a estar completamente cerrada durante meses, hay que valorar qué sistema de cobertura se adapta mejor a las necesidades de la instalación.

5. Reduce la evaporación aunque no utilices la piscina

Puede parecer que la evaporación deja de ser importante cuando nadie utiliza la piscina, pero el agua continúa perdiéndose aunque no haya baños.

La exposición al viento y a los cambios de temperatura puede favorecer la evaporación durante todo el año.

Cubrir la superficie del agua ayuda a crear una barrera entre el agua y el ambiente exterior. Esto resulta especialmente interesante cuando la piscina permanece varios meses sin utilizarse.

Además de ahorrar agua, reducir la evaporación significa que también disminuye la necesidad de reponer continuamente el nivel de la piscina.

6. Protege la piscina de hojas y suciedad

Durante el otoño y el invierno, una piscina exterior puede acumular una cantidad considerable de residuos.

Las hojas caídas de los árboles, pequeñas ramas, polvo e insectos terminan fácilmente en el agua si la piscina permanece descubierta.

Esta materia orgánica puede afectar a la calidad del agua y aumentar el trabajo necesario para recuperarla cuando vuelva la temporada de baño.

Por eso, si la piscina está rodeada de vegetación, cubrirla durante el periodo de inactividad resulta especialmente recomendable.

7. No te olvides de la depuradora y los equipos

Preparar la piscina para el invierno no consiste únicamente en ocuparse del agua.

También es necesario revisar los elementos de la instalación:

  • Bomba de filtración.
  • Filtro.
  • Skimmers.
  • Boquillas de impulsión.
  • Limpiafondos.
  • Calentadores o bombas de calor.
  • Sistemas de cloración salina.
  • Accesorios y elementos desmontables.

En zonas donde pueden producirse heladas, es especialmente importante proteger las tuberías y equipos siguiendo las indicaciones correspondientes.

Si la piscina dispone de sistemas de climatización, también conviene consultar las recomendaciones específicas del fabricante antes de dejar la instalación parada durante un periodo prolongado.

8. ¿Hay que seguir filtrando la piscina en invierno?

Depende del tipo de invernaje y de las condiciones de la piscina.

En un invernaje activo, la instalación continúa funcionando, aunque normalmente con una rutina adaptada a las condiciones de invierno.

En un invernaje pasivo, la piscina se prepara para permanecer fuera de servicio durante un periodo determinado.

La elección entre ambos sistemas depende principalmente del clima, la instalación y el riesgo de heladas. En cualquier caso, no conviene simplemente apagar todo y olvidarse de la piscina hasta primavera.

9. ¿Qué pasa si dejo la piscina descubierta todo el invierno?

Dejar la piscina sin cubrir es posible, pero implica asumir un mayor nivel de exposición.

La piscina estará más expuesta a:

  • Hojas y residuos.
  • Polvo y suciedad.
  • Lluvia.
  • Viento.
  • Evaporación.
  • Radiación solar.
  • Aparición de algas en determinadas condiciones.

Esto no significa que una piscina descubierta vaya necesariamente a deteriorarse, pero sí puede requerir más vigilancia y mantenimiento.

Por eso, cuando sabemos desde el principio que la piscina va a permanecer meses sin utilizarse, cubrirla suele ser una opción práctica para reducir el trabajo posterior.

10. ¿Cuándo preparar la piscina para el invierno?

No es necesario esperar a que llegue el invierno propiamente dicho.

La preparación puede comenzar cuando termina la temporada de baño y las temperaturas empiezan a descender de forma continuada.

De hecho, anticiparse permite limpiar la piscina, revisar los equipos y preparar el agua antes de que las condiciones meteorológicas sean más adversas.

La temperatura del agua es uno de los factores que se utilizan habitualmente para determinar cuándo iniciar el proceso de invernaje, aunque el momento adecuado dependerá también de la climatología de cada zona.

11. ¿Qué hacer cuando vuelva la primavera?

Cuando llegue de nuevo el buen tiempo, habrá que revisar el estado de la piscina antes de volver a utilizarla.

El proceso puede incluir:

  1. Retirar la cubierta siguiendo las indicaciones del fabricante.
  2. Limpiar la superficie y el fondo.
  3. Revisar el sistema de filtración.
  4. Comprobar el estado del agua.
  5. Ajustar los parámetros necesarios.
  6. Poner nuevamente en funcionamiento la instalación.
  7. Realizar el tratamiento correspondiente antes del baño.

Cuanto mejor se haya conservado la piscina durante el invierno, más sencilla será esta puesta a punto.

¿Qué opción es mejor para una piscina que no se utiliza en invierno?

No existe una única solución para todas las piscinas.

Si la piscina simplemente va a utilizarse mucho menos durante el invierno, pero se quiere conservar el agua y reducir la evaporación, una manta térmica fabricada a medida puede ser una solución interesante.

Si, por el contrario, la piscina va a permanecer completamente cerrada durante meses y existe riesgo de heladas u otras condiciones meteorológicas adversas, puede ser más apropiado utilizar un sistema de cobertura específico para invierno.

Lo importante es elegir la solución teniendo en cuenta el clima, el tipo de piscina, el sistema de tratamiento y el tiempo durante el que permanecerá sin utilizarse.

Mantas térmicas para piscinas fabricadas a medida

En Coverplus fabricamos mantas térmicas para piscinas a medida, adaptadas a las dimensiones y características de cada vaso.

Las mantas térmicas GeoBubble™ están disponibles en diferentes espesores para adaptarse a las necesidades de cada piscina y ayudan a reducir la evaporación y conservar durante más tiempo la temperatura del agua.

Si tu piscina va a permanecer sin utilizarse durante buena parte del invierno, contar con una cubierta adecuada puede ayudarte a reducir el mantenimiento y facilitar la puesta a punto de cara a la siguiente temporada.

Consulta nuestras opciones de mantas térmicas para piscinas y elige el modelo más adecuado para tu instalación.